Soy director de diseño en Erretres. Me mola diseñar marcas, jugar con la tipografía y elaborar pasteles. Echa un vistazo a mi blog para cotillear un poco.

13.02.24 — Diario

Más cielos y más planes

Me complace compartir que por fin llegué a hacer mis lentejas, pero eso no es lo único que he hecho. Entre tanto comer me he visto obligado a darle caña en el gimnasio, tanto en mi gimnasio local como en su otro local en Madrid. Este otro resultó ser un hallazgo importante, ya que está dotado con una piscina e instalaciones de espa. ¡De ensueño!

También pasé tiempo con Sara y Julia durante el finde, realizando actividades como la compra de ropa, el alquiler de un traje para una boda y una noche por las calles de La Latina y Lavapiés. Esa noche acabó con unos cócteles sin alcohol en una terraza cuyo dueño italiano nos dejó meados de la risa.

Pasé el finde siguiente con Sara y Rocío, que querían ver el atardecer desde el Cerro del Tío Pío, un parque mítico en el sur de Madrid que ofrece las mejores vistas vespertinas sobre la ciudad. Bajé con Ellie y Johann el año pasado, así que dio gusto volver a ver el ocaso bonito de nuevo.

Eso sí, me levanté de la siesta tan solo media hora antes de haber quedado, así que tuve que salir de casa corriendo y coger la bici echando leches hasta la casa de Sara. ¡Menudo agobio!

El parque ofrece una perspectiva única sobre la ciudad y la sierra.

Luego volvimos al centro de la ciudad y pasamos la noche por el Barrio de las Letras, donde cenamos postas y una selección de raciones. Entre ellas figuraron unas tortillitas de camarones, algo que no había comido antes y que me pareció súper decadente.

La siguiente semana laboral se marcó por un par de eventos clave, el primero siendo un desayuno de gofres que pusieron en mi oficina y que dejó a todo el equipo empachados de tanta Nocilla y dulce de leche. El segundo fue una visita que pegué a la IE University para hablar del trabajo y la metodología de Erretres.

La quinta torre de la IE es una adición imponente a la silueta de Madrid.

Fue un placer poder visitar la universidad después de haber trabajado con su equipo en un libro que celebraba su 50º aniversario el año pasado. También dio mucho gusto hablar con los diseñadores del futuro, ya que me acuerdo que me encantaban las visitas que nos hicieron los estudios de diseño cuando yo era estudiante.

Mi semana terminó en un tren que me llevó a la estación de Chamartín para que cogiera otro a otro sitio para pasar un finde largo, pero tendré que contaros sobre eso en mi próxima entrada de blog…