25

Sep

2017

Los hermanos Briggs en Lisboa

25th septiembre 2017

La semana pasada estaba en Lisboa de nuevo después de mi última visita en febrero, ¡pero esta vez fui acompañado por mi hermana Ellie! Exploramos la cuidad durante cinco días, paseando por las calles bonitas de la cuidad y viajando en un tren hacia otra cuidad cerca de la costa. ¡Prepárate, que hay muchas fotos!

Ellie and the patterns of Lisbon

Ellie y los azulejos

Aterrizamos el miércoles por la tarde y salimos inmediatamente a explorar después de dejar nuestras maletas en el hostal. Descubrimos mucho del centro de la cuidad durante nuestro primer día de exploraciones, caminando hacia los muelles y entonces al barrio del oeste.

Some good signage type

Buena tipografía

The gate by the waterfront

La puerta

The old shop facades of the city centre

Las fachadas antiguas del centro

Cuando teníamos un poco de hambre fuimos a un sitio que Izzy y yo visitamos en febrero, en cual que disfrutamos muchísimo de una gran cena, llamado la Tabera da Rua das Flores. Cuando llegamos sin embargo el tiempo de espera había alcanzado una hora y media, así que decidimos ir a otro restaurante y volver a la taberna el día siguiente.

The sun begins to set on our first day

El sol se pone durante el primer día

Acabamos visitando un buen sitio llamado Fábulas, en el que nuestro camarero nos dijo que había protagonizado en un anuncio para la cerveza local Super Bock, y Ellie cenó un strudel de verduras que me pareció raro pero era muy rico.

El próximo día desayunamos en un pequeño café al lado de nuestro hostal que se hizo nuestro sitio preferido en el que desayunar por las mañanas, y luego salimos por la zona más antigua de la cuidad en el este, una area que se llama Alfama. Esta zona es la única que sobrevivió el terremoto del 1755 que destruyó la mayoría de Lisboa, y su edad se reveló por las calles inclinadas y miles de escaleras.

Relaxing during a wander round Alfama

Relajándose durante un paseo por Alfama

The traditional tinsel was out in full force

El espumillón tradicional

I love a good window

Me encanta una ventana bonita

Disfrutamos mucho de vagar por las escalaras y colinas de la zona, aunque sean muy hostiles. Hasta logramos ponernos en orden para sacar un selfie antes de que nuestro cabello se arruinó por dicho viento salado…

Obligatory sibling selfie

El selfie obligatorio

Something too cool for us about punk, probably

Algo sobre punk, no lo sé…

Resplendent in red

Resplandeciente en rojo

Como podéis ver arriba, básicamente obligué a Ellie a ser una modela para estar en frente de unos fondos bonitos que se nos presentaron mientras caminábamos. Cuando no estaba ordenándola ponerse en frente de puertas brillantes sin embargo, tomamos mucho tiempo para empaparnos en las vistas y el ambiente – hasta que el viento nos hizo demasiado frío…

Colourful and carefree

Muy colorado

A blanket of terracotta

Una alfombra de terracota

Vimos unas cositas peculiares en Alfama, incluyendo una paloma que desafió la gravedad y un intento débil de tapar una sección de una pared de donde se había caído unos azulejos…

It's time to try defying gravity, I think I'll try defying gravity!

¿Que pasa?

Well... they tried

Bueno… intentaron

Tras una pausa para tomar pan con tomate y un buen café, por fin empezamos a bajar por la colina y pasamos por unas de las iglesias de la región y más arte callejero.

An explosion of colour

Una explosión de color

Pink and wavy

Rosa y ondulada

Después de volver al nivel del mar y intentando sin éxito a encontrar una comida vegetariana para Ellie en un mercado, eventualmente nos rendimos y fuimos por el tren a una zona del oeste de la cuidad que se llama Belém. Allá paramos para comernos unos pasteles, nos bronceábamos un poco en el sol y fuimos a echar un vistazo a unos de los edificios y monumentos.

Hasta logré sacar esta foto de un arco iris que apareció brevemente cuando la fuente se hizo fuerte. Estaba muy orgulloso de la foto, cual que lleva un trocito del puente famoso de Lisboa, pero creo que Ellie se estaba poniendo aburrida en sentarse y esperarme mientras que yo miraba a los arcos así que pronto volvimos al centro de la cuidad.

A rainbow over Belém

Un arco sobre Belém

 

Una vez habíamos vuelto al centro fuimos directamente a la Taberna da Rua das Flores y logramos conseguir una mesa pequeña para dos tras una espera de solo 30 minutos. Utilizamos ese tiempo para comprarnos una de las tartas de nata famosas, así que no era tan malo, y luego la cena definitivamente valió la espera.

Después de tapear, volvidos al hostal para refrescarnos y luego caminamos a un bar con una terraza con vistas sobre la cuidad. Una amiga de Ellie nos había recomendado este bar, y no salimos decepcionados. Tomando un buen mojito y mirando sobre las colinas preciosas de la cuidad, pasamos una hora hablando en el ambiente relajante antes de volver al hostal para descansarnos antes de la aventura del próximo día – una excursión a Sintra.

Colourful flora of Sintra

Flores colorados en Sintra

Sinta se está situado a 40 minutos por tren en las afueras de Lisboa, y descubrimos que vale mucho la visita – ¡solo hay que asegurarse de que el abono este cargado antes de ir a la estación para esquivar las colas enormes en los quioscos! Al llegar inmediatamente decidimos a parar para comer y localizarnos, así que hicimos nuestros planes mientras comí una tostada mixta y bebí una botella de agua de 2L – ¡aunque sea ventoso el sol aún nos cogió!

A mysterious shrine

Un santuario misterioso

Empezamos por subir una colina a través de un parque espléndido, donde encontramos el santuario de arriba. Después de echar un vistazo no nos ayudó averiguar el por qué estaba situado allá, un jardinero que habló español se nos acercó, y me explicó que era un sitio en que se dice que una santa local apareció hace muchos años.

Tras perdernos al salir de dicho parque, eventualmente encontramos en centro turístico de Sintra, y caminamos hacia uno de los castillos numerosos. Decidimos no entrar en este palacio blanco, más bien nos sentamos en un banco a su lado, empapándonos en las vistas y comiéndonos una bolsita de palomitas de maíz que Ellie había comprado.

A pretty decent view

Una vista bien bonita

Antes de ir a Sintra, yo había recordado que había visto un palacio muy colorado online al investigar la cuidad, no obstante no pudimos verlo en las colinas que nos rondaron. Tras Googlearlo rápidamente, descubrimos que el sitio que queríamos visitar se llama el Palacio de la Pena, así que fimos a la oficina turística para preguntar como pudimos usar el transporte publico para llegar ahí – ¡era un viaje en un presupuesto!

Después de perder el primer autobús porque estaba lleno, eventualmente logramos subir la colina y desembarcamos el autobús en las puertas de los jardines del palacio. Entonces tuvimos que pagar más dinero que esperábamos para entrar, pero una vez habíamos encontrado el palacio nos dimos cuenta de que valió el dinero – la arquitectura y las vistas que se nos presentaron eran maravillosas.

Walking up to the castle

Subiendo el castillo

The gorgeous colours of the palace

Los colores magnificos del palacio

Mientras estaba sacando foto tras foto de las paredes colorados y los azulejos, Ellie se fue y encontró una puerta pequeña que yo probablemente no habría visto. Volvió a informarme que dicha puerta ofreció acceso a un camino llamado “el camino de la pared”, así que entramos por la puerta a descubrir lo que era.

¡Resultó ser uno de los momentos más impresionantes sino aterradores del viaje entero! Nos encontramos pisando encima de la pared que rodea el palacio, un camino que ofreció vistas sorprendentes desde la ubicación alta. La única cosita incomoda era que el viento era implacable, así que pronto nos volvimos frío y con miedo de ser soplado de las paredes peligrosamente bajas del camino…

The moorish castle in the distance

La vista del castillo moro

Once we’d had a few minutes taking in the views of the moorish castle and the landscapes beyond, we soon hurried along the wall walk and back to the other, sun-bathed side of the castle, where we basked in the warmth for a good moment, before eventually descending back to grab the bus back into the centre of Sintra.

Una vez habíamos pasado unos minutos en mirar hacia el castillo moro y las vistas más allá, nos dimos prisa en volver al otro lado más soleado del castillo, donde nos bañamos en el calor durante un buen momento, antes de eventualmente volver al autobús y al centro de Sintra.

The yellow and sunny side

El lado amarillo y más soleado

A mishmash of architectural styles

Una mezcla de estilos

Una vez habíamos vuelto a Lisboa, fuimos al barrio llamado Barrio Alto, la zona perfecta para cenar or tomar algo en uno de los cienes de bares pequeños. Aunque éramos cansados, decidimos cenar y encontramos un restaurante con unas vistas maravillosas sobre el agua y el puente rojo famoso. Allá disfrutamos de una selección de tapas, pero pronto nos encontramos en el hostal durmiendo porque Sintra nos había agotado.

El día siguiente estábamos en el centre de Lisboa de nuevo, y otra vez nos encontramos enfrentados con una cantidad ridícula de escaleras. Le aseguré a Ellie que valdría la pena, porque íbamos a subir a un mirador que ofrece vistas incomparables de la cuidad.

One down, plenty to go

Un mar de escaleras

The view from the top

La vista

A candid shot during the descent

Pasando por las calles

 

El viaje al próximo destino en el otra lado de la cuidad nos puso de pie otra vez, pero aseguramos parar frecuentemente para tomar una limonada o sacar unas fotos más…

Lisbon in one picture

Lisboa en una sola foto

The patterns and colours of the city are something else

Los colores de la cuidad son incomparables

 

Another view of the city

Otra vista de la cuidad

Una vez estábamos más bajo en la cuidad, era hora de subir por la colina del otro lado, así que decidimos cuidarnos en tomar el metro en vez de caminar. Cuando salimos del metro nos recibió una vista impresionante al mirar por una avenida hacia la costa. ¡Por la segunda vez nos sentimos en la cima del mundo!

Looking towards Lisbon

Mirando hacia Lisboa

 

Tras eso bajamos un poco para echar una visita a un sitio que Ellie había encontrado en Instagram, un jardín botánico llamado Estufa Fría. No estábamos esperando mucho más que una selección de plantas en un invernadero, nos quedamos muy impresionados por el tamaño del lugar. Un minuto estábamos paseando por una sección fría de arboles y plantas, y otro minuto estábamos en un invernadero enorme corriendo entre una selección de cactuses. Para Ellie, una estudiante de la biología, ¡este sitio era el cielo!

Trees growing indoors?

Árboles

Una vez habíamos visto toda la fauna y comido un helado bien frío, volvimos al centro para disfrutar de otra cena deliciosa en Fábulas. Esa noche, y dado que era sábado, salimos por Barrio Alto para beber caipirinhas, cervezas y un vaso de vino en el gran ambiente de la cuidad.

What's going on here?

¿Que pasa por aquí?

El domingo por la mañana salimos bien temprano, volviendo a Alfama porque habíamos disfrutado mucho del paseo que dimos unos días antes. De allá fuimos a tomar un autobús hacia un sitio que yo quería visitar, el museo nacional del azulejo.

Every colour of the rainbow in Alfama

Cada color del arco iris en Alfama

Este museo no era el lugar favorito de Ellie, pero me gustó mucho explorar los diseños y colores y descubrir el proceso técnico de producir los tipos variados de azulejo que se encuentran en la cuidad. Una sección que era impresionante era la capilla dorada, que nos sorprendió porque no esperábamos encontrar una capilla en un museo de azulejo…

The chapel

La capilla

Eventualmente yo tenía demasiada sed y Ellie tenía demasiadas ganas de comerse un buen pizza, así que acabamos comiendo en un bar local. Volvimos al centro llenos de calorías que probamos un poco de chocolate ruso que no nos gustó, y entonces yo tenía un plan para subir a Barrio Alto por uno de los elevadores amarillos famosos…

The elevador

El elevador

Esa noche era nuestra última en la cuidad, así que volvimos al bar con la terraza para celebrar con unos cocteles. Llegamos más temprano que antes para disfrutar de la oportunidad de ver la puesta del sol sobre los techos de la cuidad.

Night falls over Lisbon

El sol se pone

La próxima mañana tuvimos que hacer nuestras maletas y luego dejarlas en el hostal, porque no íbamos a volar hasta la noche y tuvimos mucho más que hacer durante nuestro día final. La primera cosa en la lista era visitar el acuario, así que fuimos al norte de la cuidad en l mento y allá nos encontramos caminando hacía el sitio bajo un cielo gris.

Cloudy skies over the water

Un cielo nublado sobre el agua

Who doesn't love a garish paint job on a bench?

Un banco pintado con colores bien extravagantes

Con billetes ya comprados online, saltamos todas las colas y pronto estábamos en la primera exhibición, una exploración de plantas submarinas creada por el artista japonés Takashi Amano. Después fuimos a la estructura concreta que parecía flotar sobre el agua de las muelles, en la que se encontró la exhibición principal de vida acuática.

Let's name the species that live in the sea!

Buscando a Nemo

A precious sea otter

Una nutria de mar preciosa

Ellie disfrutó mucho de explorar esta exhibición, y luego después de comer en un centro comercial local, volvimos al centro de la cuidad por la última vez. Ellie tenía que realizar una compra muy importante en H&M, yo me olvidé comprar unas tartas de nata, y luego fuimos a echar una visita rápida al museo fotográfico de la cuidad. Encontré una gran exhibición con fotos de las épocas distintas de la historia de Lisboa, pero demasiado pronto era hora de cenar y luego recoger las maletas y volver al aeropuerto.

The photography museum

El museo fotográfico

Light filters into the metro system

Los rayos entran en el metro

Tras aterrizar en el aeropuerto de Liverpool en Inglaterra yo tuve que conducir por las autopistas a las dos de la mañana, ¡y solo dios sabe como logré no matarnos los dos! Por fin estábamos en la cama a las 3:30am. ¡Vaya viaje!

Tan agotador como sea, nosotros disfrutamos muchísimo de visitar la cuidad juntos y estoy esperando volver a Lisboa pronto. También me alegré acompañar a Ellie en sus primeras vacaciones en una cuidad, y estoy feliz que ella lo disfrutó tanto que está considerando hacerlo de nuevo en el futuro. Como hermano entonces mi trabajo aquí está hecho…

Manteneos atentos para noticias más emocionantes y una vista previa de mi nueva web durante los próximos días…