26

Jul

2017

Gijón

26th julio 2017

Durante uno de los días que pasé en Asturias hicimos una visita a Gijón, un viaje de tren corto desde Oviedo. Pronto estábamos caminando de la estación hacia la costa bonita, pero claro que tuvimos que pasar un rato tomando un picho en un bar local. Tras uno de los sándwiches más deliciosa que he comido jamás (en serio), ¡estábamos en el puerto bajo el fuerte sol!

My first look at the northern coast

El puerto

This rabid pigeon wanted our food

Esta paloma fea quiso nuestra comida

A closer look over the bay

Sobre el agua

Dimos un paseo por el puerto hacia el lado de la cuidad antigua, donde una escultura verde con forma de árbol se reveló, y me dio cuenta de que se construyó con botellas de sidra – ¡sólo en Asturias! Desde allá, nos dimos una vuelta porque Kevin me quería mostrar otro parte de la costa, y así que pasamos por las calles monas del centro de Gijón.

The cider bottle tree

El árbol de sidra

A very pretty facade

Otra fachada bonita más

Through the archway

Pasando por las calles

Una vez habíamos pasado por la plaza en la foto de arriba, una vista me sorprendió – ¡una playa enorme! Estaba llena de personas disfrutando el sol y el calor, y estaba sorprendido porque no esperaba que haya playas así en el norte de España.

A view over the beach

Sobre la playa

Sin embargo en vez de quedar en la arena, giramos a la izquierda para caminar al lado de una iglesia costera y empezamos subir por una cuesta. Cuando llegamos a la cima las vistas se volvieron mejor y mejor – no me había dado cuenta de que estuvimos aumentando por una colina que ofrece vistas de 360° sobre la costa.

A kooky little resort on the coast

Una piscina y el mar

A view from a little further up

La vista desde más arriba

Three lamp posts and the sea

Tres lamparas y el mar

A la clima me dio cuenta de que yo me había dejado quemar los brazos y la cara – el viento fresco me había engañado para que pensare que el sol no era tan fuerte como era de verdad. Continuamos de todas formas y mereció la pena, nos encontramos frente una escultura enorme que se llama “Eligio del Horizonte”.

Where the sky meets the sea

El mar parece una obra de arte

Después de eso bajamos para volver al sitio en que se empezó nuestra exploración de la costa, y me compré un helado para distraerme del dolor de mis brazos. Pronto estábamos en una plaza al lado del puerto, ¡donde le conocimos a nuestra amiga Sara! Ella también pasó un año en Leeds con Kevin y yo, y era una maravilla estar reunidos de nuevo, después de muchas noches que pasamos en Inglaterra bebiendo y hablando de la posibilidad de unirnos en España. ¡Ese día llegó mucho más temprano que nosotros todos esperábamos!

Back down the harbour

El puerto de nuevo

The troublesome trio

¡Reunidos!

Para relajar un poco volvimos al puerto para tomar unas sidras (no hay sorpresa) y intenté escanciar la sidra por la primera vez. Hay que verter el liquido desde la botella al vaso a una altura de un metro o más – ¡no es fácil!

Here we go...

¡Hala!

A lovely place for a cider

Un sitio bonito para tomar una sidra

Some colourful stairs along the way

Escaleras coloradas

Después de beber un poco fuimos a explorar lo de la Semana Negra, un festival literario dedicado a las novelas negras. Había un mercado enorme, un mini parque de atracciones y un montón de quioscos en que se puede tomar una caña y disfrutar del ambiente. ¡Pasamos un buen rato en hacer eso!

Traversing the fair

Disfrutando de la feria

Demasiado pronto llegó la hora de marcharnos de Oviedo y despedir a Sara, pero estoy seguro que era más “hasta luego” que “adiós” – Gijón me encantó como lo hizo Oviedo. La próxima vez, no obstante, voy con crema solar…