7

Ago

2017

Covadonga

7th agosto 2017

Cangas de Onís seemed like a very quaint and beautiful place, however Kevin was keen to show me a certain Roman bridge. Whilst heading for it I didn’t expect to stumble upon what presented itself to us – it was magnificent, with a fairytale background to boot.

Cangas de Onís era un lugar muy pintoresco, no obstante Kevin me quiso mostrar un puente romano. Mientras caminar por allá no esperaba que íbamos a encontrarnos en un sitio así – era magnífico, con un fondo desde una historia de un cuento de hadas.

My first look at the bridge

El puente

A view with the mountainous background

Una vista con el fondo montañoso

Después de un rato sobrecogiéndonos ante las tremendas vistas, dimos una vuelta por el rio para caminar sobre el puente. Mientras allá vimos más vistas impresionantes…

Heading upwards

Hacia arriba

The mountains seen from the bridge

Desde la cima del puente

A final look through

Una mirada final

 

Tras eso volvimos a la estación de autobuses para tomar otro autobús hacia los lagos. No sabía que signifique o lo que íbamos a hacer, pero supuse que iban a ser unos lagos bonitos con una tienda de regalos. Cuando el autobús empezó a escalar las montañas sin embargo, me di cuenta de que estábamos yendo hacia un sitio más especial.

El viaje era uno de los más aterradores que he experimento jamás, salvo los en avión (no puedo aguantar espacios confinados). Al mirar desde las ventanas pensé que podríamos haber estado en un avión de verdad, porque habíamos subido hasta que podíamos mirar sobre los nubes abajo. El vehículo tuvo que atravesar un camino súper estrecho con caídas escarpadas al lado, y experimenté momentos aterradores cuando giramos por curvas muy cerradas durante los cuales los rincones del autobús se extendieron sobre los bordes de la carretera y nos sentimos suspendidos sobre una caída enorme.

Que horror.

Tras jugar con la muerte para media hora, eventualmente llegamos ilesos en un parking que estaba situada entre un par de montañas verdes y bonitas. Descubrí que se nos habíamos transportado a un area de belleza natural exceptional, y que estuvimos al punto de escalar y caminar mucho en el calor intenso – y con mis piernas quemadas no estuve muy contento…

Our trek begins

Comienza el camino

Sin embargo rápidamente me olvidé del infierno en mis piernas, porque el paisaje estupendo en el cual me encontré pronto se volvió en una distracción bienvenida. Me sentí a millas y millas de distancia de la civilización, y no había nada para distraernos salvo un caminante esporádico y el sonido melódico de cencerros.

A forgotten path

Un camino olvidado

Después de un paseo por una mina abandonada y más cuestas, estábamos entre una manada de vacas, y saqué unas fotos que creo que son unas de las mejores que he sacado jamás.

Some amazing views

Esplendor

 

 

 

 

EDIT HERE::::::

Eventualmente vi uno de los lagos, al lado de que se situaba un restaurante que nos proveyó una pausa bienvenida y un bocadillo para animarnos. Dado que soy tal como soy, tuve que tomar una selfie la cual posee uno de los fondos más bonitos de todas las fotos que he sacado jamás…

The hills are alive

Las colinas están vivas

The cows having lunch with us

Las vacas comen con nosotros

Layers and layers of mountains

Capas y capas de montañas

Tras comer y rellenar mi fiel botella de agua, una vez más subimos hacía un mirador llamado entrelagos – que original. Este sitio vivía a la altura de su nombre, ofreciendo vistas en todas direcciones sobre los dos lagos impresionantes.

Desde allá empecemos a bajar rápidamente hacía el segundo lago, donde unas vacas se habían encontrado para pasar un rato mojándose los pies en el agua fresca. Envolví la correa de mi cámara en mi muñeca, y luego casi me caí por una cuesta precaria, pero al fin me uní con las vacas en el lago. Allí saqué más fotos estupendas, os dejo unas de mis favoritas aquí.

Taking a drink

Bebiendo un rato

Over the lake

Sobre el lago

I made a friend

Una nueva amiga

Old friends take a dip

Las amigas se bañan

 

 

 

Luego giramos para volver al parking y embarcar en el autobús por la carretera de la muerte (os juro que fue mucho peor durante el viaje atrás), y habíamos completado nuestro camino por los lagos y montañas de Asturias. Era una pena dejar las vistas sensacionales, pero me sentí aliviado estar sentado fuera del sol – y entonces Kevin me reveló que había una parada más por hacer.

Salimos del autobus antes de que llegó en Cangas de Onís, porque Kevin me quiso mostrar otra aldea pequeña. Haber visto una iglesia misteriosa en la altura de los árboles durante el viaje hacia los lagos, y me pregunté si estábamos yendo por allá, y como era de esperar salimos del autobús y esta vista impresionante nos dio la bienvenida:

Spires rise above the trees

Agujas sobre los árboles

 

Antes de subir e investigar el sitio aparentemente mágico, Kevin me guío a una cueva alta en las rocas del precipicio. Situada precariamente sobre una charca y bañada en el aroma de incienso, Kevin me explicó que la cueva es un sitio religioso y lugar de peregrinación para muchos cristianos españoles.

The chapel cave in the cliff

La cueva sobre el agua

Antes de escalar las escalaras, Kevin me dijo que tuvimos que caminar por la charca y beber de una fuente natural. Tuvo cinco caños, y se me dio instrucciones de beber de cada uno, y que si lo hice estaría cierto volver a visitar este lugar de nuevo. Lo hice, y rellené mo botella, y fuimos a visitar la cueva.

The font

La fuente

 

Visitar la cueva era una experiencia surrealista, contuvo una capilla pequeña y bancos para misas diarias. La fotografía no se permite en la cueva, sin embargo logré tomar una foto de la iglesia misteriosa desde el ángulo alto de las escalaras de la cueva.

A shock of red amongst the green

Rojo entre el verde

 

Después de salir de la cueva por otra salida, pronto estábamos yendo hacia la iglesia. Dimos un paseo por su exterior y saqué tantas fotos de la vegetación que era una tarea imposible seleccionar las cuáles subir aquí, así que os dejo unas de la iglesia y sus alrededores.

A view from the cathedral

Una vista sobre la vegetación

An imposing sight

Una vista imponente

 

Tras eso volvimos a tomar el autobús después de un día largo explorando las zonas rurales de Asturias. Tan agotador como fue sin embargo, lo pasé muy bien cuando cada rincón me dejó sin aliento. Kevin se había demostrado ser una guía y anfitrión excepcional, y durante esa noche pasamos un rato relajando y cenando cerca de su piso en Oviedo.

Dado que esto pone fin a mi tiempo pasado en el lugar precioso que es Asturias, una vez mas tengo que darles las gracias a Kevin y su familia por su hospitalidad y hacerme sentir como si fuese en casa durante mi primera visita al norte de España (bueno, salvo Barcelona, pero es una cuidad enorme así que no cuenta). Volveré de nuevo, eso es seguro…