30

Dic

2017

Un viaje vasco

30th diciembre 2017

Esta semana disfrutamos de puente, y me cogí el jueves para aprovechar al máximo unas vacaciones de cinco días. Unos de mis amigos hicieron lo mismo, así que fuimos para otra aventura más – ¡un viaje en coche al País Vasco!

Nos madrugamos el miércoles y nos reunimos en la estación de Atocha para recoger el coche que habían cambiado para un Audi gratis (¡que suerte!). Emocionados por la capacidad de enlazar nuestros móviles al estéreo, empezamos el viaje y pronto estábamos conduciendo por las autopistas de Castilla y León, La Rioja y Navarra, donde habíamos decidido explorar un castillo antiguo.

Atocha in the morning

Atocha por la mañana

Durante el viaje hicimos un par de paradas, la primera en que logramos estar bloqueados en una tienda cuando se fue la luz y se rompió la puerta automática. Escapamos en fin con nuestros aperitivos, y seguimos hasta la próxima parada, durante la que compramos más comida, incluyendo una bolsa enorme de naranjas vendido por una mujer en un parking por 4€.

Having escaped the petrol station shop

Al escapar de la tienda

My orange baby

Mi hijo

Una vez nos habíamos dado cuenta de que íbamos a comer solo naranjas durante el viaje entero, volvimos al coche y eventualmente llegamos en Olite, un pueblo en que se sitúa un palacio real enorme. Este palacio lleva unos torres que ofrecen vistas imprescindibles del pueblo y sus alrededores, pero la primera cosa que hacer era comer tras sobrevivir desde las 8am comiendo naranjas, patatas fritas y un croissant.

Arriving in Olite

Llegar en Olite

Passing through the castle

Paseando por el castillo

The central plaza

La plaza

Este pueblo y sus calles llenas de restaurantes eran muy bonitas, y me gustaron mucho las fachadas decoradas de los edificios de las plazas.

Flowery archways

Arcos floridos

An ornate design

Un diseño elegante

Walking to the restaurant

Andar al restaurante

En el restaurante mono a la izquierda de la calle, pedimos unas raciones para compartir, incluyendo una de caracoles que Loredana y yo nos retamos probar por la primera vez. La comida era muy buena (incluyo los caracoles en decir esto) y luego volvimos al centro para entrar en el castillo.

Wandering the streets once more

Caminando una vez más

Heading into the palace

En el palacio

El palacio real de Olite era como un laberinto por dentro, pero sus escaleras en espiral escondieron muchas vistas impresionantes.  Dado que era la temporada baja, el palacio quedaba bastante vacío, así que podíamos aprovechar la oportunidad de explorar a nuestro gusto y hacer tonterías en sacar fotos, como esta de Loredana en el papel de Rapunzel…

Rapunzel, Rapunzel, let down your hair...

Rapunzel, Rapunzel, ¡deja caer tu pelo!

Looking over Olite

Mirando por Olite

A tree hides some arched windows

Árboles esconden las ventanas

Escalamos unas de las escaleras pequeñas de piedra en uno de los torres del palacio. Una vez habíamos logrado llegar a la cima, recuperamos el aliento y tuvimos que arrestar los pies por la plataforma pequeña sin caernos por las escaleras. Pienso que era como 1,5m de diámetro, pero fuimos tres más otra familia en el torre – ¡era un poco perigoso! Las vistas, como ves, valieron la pena.

Looking back on the palace

El palacio

Looking through an ornate window

Una ventana elegante

Looking down on the rest of the palace

El resto del palacio

Una vez sentimos suficientemente atacados por el viento frío, bajamos a la tierra firma y salimos del palacio y al coche. Desde Olite fuimos a nuestra destinación final, San Sebastián, donde habíamos pedido tres noches en un hostal.

Looking back up at the palace

Mirando hacia arriba

Poco después llegamos en San Sebastián mientras se ponía el sol, deshicimos nuestras maletas y salimos para tomar y cenar algo en la cuidad. Eventualmente nos sentamos en un bar bonito llenado con una selección espectacular de pinchos.

Junto con mi plato de pinchos, me cogí una sidra para recordarme de mis aventuras en Asturias, que era bien pero no tan bien como la sidra que había probado en Gijón y Oviedo. Los pinchos eran riquísimos, y tras finalizar nos encontramos caminado desde un bar a otro y luego llegando al hostal en las horas pequeñas de la mañana.

What kind of delicious heaven

Un paraíso de pinchos

El segundo día empezó con una multa de parking por no mover nuestro coche en el tiempo suficiente (ups), pero prono estuvimos en dicho coche y en las carreteras de nuevo, esta vez yendo a visitar una locación misteriosa – solo lo que se me había dicho es que “grabaron unos capítulos de Juego de Tronos allá”.

Bueno, después de aparcar en y caminar por una colina borrascosa, pronto estábamos bajando hacía dicha locación junto con cientos de otras turistas que habían llegado principalmente desde otras zonas de España. Una vez habíamos bajado unas escaleras súper enlameadas y peligrosas, giramos por una esquina y la locación se nos presentó.

Wandering down the steps

Bajando por la costa

It's a church on a rock!

¡Es una iglesia encima de un islote!

Resulta que el pueblo en el que estuvimos se llama San Juan de Gaztelugatxe, y que sí en efecto se ha usado para rodar Juego de Tronos, una seria que personalmente nunca me gustaba. A pesar de que no me afectaba la referencia de cultura pop, era un sitio espectacular de todas formas, con precipicios dramáticos y las escaleras que serpentean por el islote que subimos mientras siendo golpeados por la brisa marina.

A pretty little fountain

Una fuente bonita

A view from further down

Una vista desde más abajo

Looking in the other direction

La otra dirección

Después de más jadear y subir llegamos a la iglesia en la cima, donde decidí no unirme a la cola enorme para sonar la campana, prefiriendo sentarme para recuperarme el aliento. Saqué unas fotos desde la cima, pero dado que lo único que podía ver era el mar y la neblina, las fotos salieron bastante aburridas.

Una vez habíamos disfrutado de las vistas, empezamos la bajada, tomándonos una pausa en la “playa” (no sé si puede llamarse así) y los tres relajamos un rato mientras dos amigos echaron un vistazo a las charcas entre roca.

Chilling on the beach

En la playa

Looking out to another big rock thing

Otra roca enorme

Después de subir y tomar unas bebidas en una taverna en la colina para calentarnos un poco, otra vez más cogimos el Audi a Bilbao, donde quedamos unas horas. No hicimos mucho allá, prefiriendo buscar comida, tomar un café y hablar durante unas horas. Logramos ver el Museo de Guggenheim – bueno, su tienda de regalos – antes de irnos, pero pronto se volvió bastante oscuro y volvimos a San Sebastián.

The Guggenheim in Bilbao

El Guggenheim en Bilbao

Esa noche salimos para aprovechar el jueves de pinchos en los bares locales, durante el que podíamos coger cualquier pincho y una bebida para solo 2€. Lo aprovechamos al máximo, y visitamos muchos bares durante unas horas, tomando, comiendo y riéndonos. En fin llegamos en un pub irlandés, pero pronto me encontré en mi cama para recuperar un poco de energía para explorar San Sebastián un poco más el día siguiente.

El viernes nos saludó con un aguacero, así que fui a una tienda local y me compré un paraguas para 3€ porque me había olvidado traer el mío. Estos 3€ fueron probablemente los peores que he gastado jamás, pero os contaré más tarde. Una vez habíamos visto la costa durante el día, nos escondimos en una cafeteria pequeño para tomar un café y un pastel local.

Coffee and cake

Café y pastel

Una vez nos habíamos calentado nos fuimos para explorar el centro, cruzando su río famoso. Allí aprovechamos el modo retrato de mi móvil, sacando fotos de las chicas y yo donde el mar y el río se encuentran.

Ornamental street furniture

Unos edificios

A new girl group is formed

Una nueva banda de chicas se forma

Trying to make windswept look cool

Azotado por el viento

En el centro teníamos todos hambre así que fuimos buscando algo para comer. En una plaza central encontramos una tienda que habíamos visto la noche anterior, pero esta vez estuvo abierta y llena de artesanas, barriles de sidra y una selección de pinchos. Loredana y yo fuimos para comernos un pincho de chorizo a la sidra en pan – era una de las cosas más ricas y deliciosas que comí durante el viaje.

Delicious chorizo delights

Chorizo rico

Después decidimos que queríamos algo dulce, así que fuimos a una tienda de dulces en una esquina, donde nos encontramos en un paraíso de chocolates y pastelitos. Elegí una opción segura, una roca de chocolate, pero mis amigos probaron cosas como un eclair de crema de chocolate doble.

They also had loads of turrón

¿Viste mi carita en los espejos?

Después de eso el grupo se partió, tres de nuestros amigos se encontraron con mucho sueño, pero Loredana y yo decidimos que íbamos a luchar contra el sueño y caminar a la zona antigua de la cuidad. Para llegar allá tuvimos que andar por la longitud entera de otra playa, y paramos solo para sacar unas fotos en un embarcadero peligroso.

Mad at the broken umbrella

Cabreado

Como he dicho anteriormente, el paraguas de 3€ no valió la pena para nada. Después de 5 minutos de uso quedó casi completamente roto, con material separándose del metal. No quería gastar más en comprarme otro, así que el paraguas terrible se volvió en la broma de la tarde mientras yo tenía que luchar contra la brisa marina para que se quede en una pieza y para cubrir mi cabeza con el poco material que quedaba.

Stupid thing

Cosa estúpida

Wandering along the beach

Paseando por la playa

No logramos llegar en la ciudad antigua, porque en la zona solo nos encontramos entre tiendas cerradas y una sola cafeteria que todavía estaba abierta. Después de un café y un viaje por autobús volvimos al hostal, pero pronto salimos otra vez para le última noche en el País Vasco. Cenamos en un sitio bonito en la cuidad antes de ir al bar de whiskey a su lado, donde me regalé un gin tonic antes de volver al hostal porque me sentía un poco mal.

La mañana final estaba bien, así que fuimos a la playa para pasarla allá, escribiendo mensajes en la arena y acariciando unos perros que encontramos. Hasta nos hicimos amigos con uno de ellos que nos vino y se aseguró de que todos teníamos un turno en lanzar su palo. Estábamos todos de acuerdo que era un perro bueno.

Looking along the beach

La playa

The sea beckons

El mar

En fin llegó la hora de volver a Madrid, así que recogimos el coche una vez más y empezamos el viaje de 5 horas. En el camino paramos mucho para comernos unos snacks (incluyendo las naranjas que quedaban), y hasta vimos una puesta del sol maravillosa mientras conducir por las afueras de Madrid.

A warm welcome back home

Madrid nos saluda

Una vez habíamos llegado en Atocha despedimos al Audi y regresamos a casa para acostarnos bien temprano. Pasé la noche viendo Netflix en la cama con una bolsa enorme de patatas y unos Oreos, que no era una buena idea porque la falta de nutrición y la falta de sueño me ha dejado resfriado.

Lo pasé fenomenal en el Pais Vasco con unas personas muy buenas, y estoy seguro que visitaré otra vez (en verano para evitar más dramas de paraguas). La comida es buenísima, la gente es maja y el idioma local te hará flipar, así que definitivamente recomendaría que visitéis cuando os presente la oportunidad.

 


3

Dic

2017

Está comenzando a parecerse mucho a la Navidad…

3rd diciembre 2017

Desde volver de mi viaje al norte, las dos semanas pasadas han sido locas. Primero, ¡Thuy nos echó una visita sorpresa! Ella trabajaba en Erretres y me ayudaba mucho cuando empecé de trabajar allá desde hace casi dos años. Tras una conversación en la oficina, tres de nosotros fuimos a por un gin tonic en el bar local, donde conversamos mucho sobre todo – ¡y por supuesto tuvimos que sacar el selfie obligatorio!

Thuy, me and Luis

Thuy, Ollie y Luis

Era una gran sopresa durante mi rutina semanal de 9 a 6, que ha sido más interesante ahora que aún estoy muy emocionado tener en mi poder un nuevo móvil con una buena cámara. Cada día me reto con la tarea personal de encontrar algo nuevo y interesante para sacar fotos mientras camino por la cuidad, así que recientemente he empezado a publicar historias de Instagram para documentar lo que veo al explorar.

A gorgeous sunset

Una puesta de sol bonita

The gates of hell

Las puertas al infierno

Si quieres echar un vistazo a lo que hago en cualquier momento, sígueme en Instagram, mi nombre de usuario es bastante sencillo: ohsb. Dado el diseño de interfaz horroroso de Snapchat y su calidad baja de fotos, lo he abandonado en favor de Instagram.

La mayoría de lo que verás probablemente serán tonterías de la oficina, pero de vez en cuando tomo una buena foto, como esta que sacó mi compañera Blanca mientras yo estaba trabajando distraídamente en un proyecto – una vista previa de mi vida en la oficina.

I wonder what I was looking at

Me pregunto en que estaba trabajando

Fuera de mi vida laboral sigo logrando hacer un poco de todo, incluyendo una reunión en el centro de la cuidad con mi ex-compañera de piso y unos amigos más para ver el encender de las luces navideñas. Dicho evento no fue al plan, nos juntamos en la Puerta del Sol a las 6:30pm para ver el encender a las 7pm – ¡pero cuando subí del Metro me di cuenta de que ya estaban encendidas!

Madrid gets festive

Madrid se pone festivo

Reunited in the centre

Reunidos en el centro 

No ser desanimado por perder el evento, decidimos aprovechar al máximo de la noche de todas formas, y damos un paseo por la cuidad para ver lo que se podía ver. Nos juntamos con unas amigas más, comimos pasteis de nata portugueses (como los que Ellie y yo comimos en Lisboa), probamos unos chocolates con crema de violeta, cocinamos por los mercados navideños y eventualmente nos sentamos en un bar irlandés para tomar un Guinness bajo un cielo de luces azules.

Cool shadows and light pools

Molaron los colores de las sombras

Wandering the markets

Por el mercado

The crazy extra lights leading to the Puerta de Alcalá

Las luces al lado de la Puerta de Alcalá

Otra noche nos juntamos para preparar y cenar una selección de platos de nuestros países nativos (Inglaterra, Austria y los EEUU). Hice sandwiches de coronation chicken (una receta elaborado con pollo, mayonesa, curry, pasas y unas cosas más), Loredana hizo strudel de salmón, queso y espinacas, y Megan proveyó el postre en la forma de un pastel riquísimo de manzana con helado y crema. ¡Era una noche fantástica de vino, charlas y gastronomía!

The savouries are served

Lo salado se sirve

Poco después Megan y sus compañeros de piso, todos estadounidenses, celebraron Thanksgiving, así que fuimos todos invitados a experimentar nuestra primera cena de Thanksgiving y tomar unas copas en su piso. Me disfruté mucho, con una selección excelente de comida – yo traje unos chocolates Cadbury y otros aperitivos británicos.

Exploring the east

Explorando el este

A Thanksgiving feast

Una fiesta de Thanksgiving

Para cerrar, os dejo una galería pequeña de unas de las foto que he sacado con mi nuevo móvil. No os engañéis, puede que parezca soleado pero la verdad es que nos estamos congelando aquí en el centro de España. Hasta cuando estábamos sentados a mediodía comiendo unas ración deliciosas de calamares y huevos rotos, estábamos tiritando en una terraza.

Walking home of an evening

De camino a casa por la noche

Looking up near work

Mirando al cielo

A shock of orange

Un trozo de naranja

Delicious staff lunch

Una comida laboral

A view from the Metro stop

Una vista de Príncipe Pío

The daily commute past the palace

Al lado del palacio

Walking to a temple

De camino al templo

A very cold Templo de Debod

El Templo de Debod

Espero que disfrutéis las fotos, y volverá el finde que viene con más actualizaciones de las tonterías que hemos hecho. Estamos planificando un viaje a Bilbao y San Sebastián, así que estaré seguro traeros unas fotos de allá también. Hasta entonces tengo que comerme un poco de turrón de chocolate, y abrir la 2ª puerta de mi calendario de adviento que compré en IKEA.


22

Nov

2017

Una reunión asturiana

22nd noviembre 2017

El último finde pasé un par de días fantásticos con mi amigo Kevin, a quien no he visto desde la última vez que estuve en Oviedo (y otras ciudades) en julio. Eso consistió en ir de la oficina directamente a Madrid Chamartín – pero con una parada en el panadería famoso de La Mallorquina para coger un regalo en la forma de una napolitana de chocolate.

Llegué temprano en la estación (muy británico), pero logré perderme inmediatamente, orientándome justo a tiempo para entrar en el tren. Era bastante vacío, así que me encontré un par de asientos libres para relajar y disfrutar de las vistas. Me he dado cuenta de que las puestas del sol aquí en España suelen crean un cielo de tonos de rosa y morado. ¡Tengo una foto de este fenómeno más tarde en la entrada!

Cuatro horas de diseñar mi nueva web más tarde, llegué en la estación de trenes de Oviedo y me puse a encontrar a Kevin. Un abrazo le cogió por sorpresa pero su móvil casi sufrió una caída (nota: no sorprendas a nadie mientras están usando su móvil), pero pronto estábamos caminando por las calles de la cuidad preciosa, chismorreando y riéndonos como si nos hubiéramos visto justo ayer.

Ese viernes comimos pizza cerca de su casa, y decidimos acostarnos temprano para aprovechar el sábado al máximo, pero el costumbre que hicimos en Leeds de hablar hasta las horas pequeñas es un costumbre que no va a morir pronto, así que en fin nos despertamos a las 12 el sábado… ¡ups!

Una vez que nos habíamos duchado y salido, Kevin reveló que íbamos a coger un tren a la costa. Estaba muy emocionado porque hizo mucho tiempo que visito la playa, y pronto estábamos en un tren yendo cada vez más norte. Estuvo en ese tren que logré sacar una de las primeras fotos buenas del viaje…

On the train to the mystery beach

En el tren a la playa

Abandoned cargo

Un tren abandonado

The greenery of Asturias

Asturias es verde

Pronto llegamos en la parada, y al salir del tren todavía no tenía ni idea donde estábamos – y no pude ver la costa. Una consultación en Google Maps nos dirigió en una dirección norteña, y pronto empecé a darme cuenta del tipo de sitio en que habíamos llegado. Era una cuidad pequeña cerca de Avilés, una zona con una mezcla de industria enorme y casas costales pequeñas y bien bonitas. Pasamos por ellas, sobre un parking lleno de surfistas, y entonces escalamos unas dunas de arena para llegar en la playa.

An abandoned building

Un edificio abandonado

More rusting trains

Más trenes oxidados

The dunes

Las dunas

Spot the ship

¿Ves el barco?

Habíamos llegado en una parada llamada San Juan de Nieva, una zona industrial bastante fea, así que no me había imaginado que un paseo por una playa podría jamás ser tan precioso. De hecho, nunca he estado en una playa con una puesta del sol tan linda y con tan poca gente. La falta de ruida y movimiento nos permitió disfrutar de un camino muy relajado por la arena, mirando el sol poniéndose y el choque de las olas. Estoy intentando no ser demasiado poético, pero de verdad era como una cuenta de hadas o algo así.

The sun sets over the beach

El sol se pone sobre el mar

Some seaside typography

Un poco de tipografía costal

The troublesome twosome on the beach

Nosotros dos en la playa

Como siempre habíamos llegado tarde, pero estamos de acuerdo de que el tiempo nunca se malgasta cuando se pasa hablando sin parar horas y horas. Eventualmente llegamos en una cuidad precioso que se llama Salinas, donde exploramos un poco más. La falta de sol me preocupaba un poco por la calidad de las fotografías, pero la cámara de mi nuevo móvil logró sacar fotos buenas a pesar de la falta de luz.

The aforementioned pink and purple sky

El cielo rosa y morado

Dos minutos después, me encontré en un saliente muy estrecho de rocas, con una caída a plomo al suelo en un lado, y una caída casi vertical al mar en el otro lado. Si tuviera algo de juicio habría vuelto a la tierra solida, pero en vez de hacer eso pasé unos minutos sacando unas fotos, volviendo solo cuando Kevin actuó como madre y me dijo que yo baje ya.

The factory from the cliff

La fábrica

Una vez habíamos vuelto a la civilización, y después de un poco de drama en intentar orientarnos, embarcamos en un autobús con destino no a Oviedo sino a Gijón, ¡donde habíamos hecho planes para reunirnos con nuestra amiga Sara para tomar algo!

Llegar en Gijón era una maravilla, con las calles familiares de la última vez que visité viéndose igual de bonito en la oscuridad. Kevin y yo nos pusimos a vagar, parando solo para sacar una foto o bañarnos en una buena vista. Tuvimos un poco de tiempo libre antes de la llegada de Sara, así que fuimos a tomar unas de las tapas y bebidas más baratas que he visto jamás… ¡un vermut salió a 1€!

The docks of Gijón by night

El puerto de Gijón

An archway

Un paseo

Mientras disfrutábamos de calamares, patatas con alioli y croquetones, llegó Sara, y nos saludamos mucho antes de coger otra bebida y ir a otro bar. En camino a ese bar encontramos a unos amigos más de Kevin, y fuimos todos junto al bar para tomar un rato más y sacar una selfie…

The three reunited!

¡Reunidos los tres!

A la 1, y por ser viejos Kevin y yo, tuvimos que irnos y correr a la estación para coger uno de los autobuses nocturnales a Oviedo. Les prometí que volvería pronto para salir con todos, ¡y ahora estoy investigado una vuelta lo más temprano que sea posible!

A foggy morning from the flat

Una mañana brumosa

Looking up in Oviedo

Las calles ovetenses

El próximo día era domingo y eso señalizó mi último día corto en el norte, porque a las 4pm tuve que coger un tren de vuelta a Madrid. Aprovechamos nuestro tiempo al máximo de todas formas, saliendo para desayunar y luego reunirnos con una amiga de Kevin a que también me había conocido en Leeds. Los tres empezamos a subir una colina al lado de la cuidad, pero mereció la pena al llegar a la cima y al ver las vistas de la cuidad.

Looking over Oviedo

Sobre Oviedo

El tiempo corría sin embargo, así que tuvimos que bajar de las altitudes de dicha colina y ir a la cuidad para coger mi tren. Kevin tenía un plan más no obstante – ¡íbamos a comer un cachopo enorme con una sidra tradicional asturiana!

La descripción de “cachopo gigante” no era mentira: era grandísimo, ¡y solo éramos tres! Sin miedo, decidimos que lo comeríamos todo. Como dije, disfrutamos del cachopo con vasos de la sidra local, una variedad muy seca y sin gas que tiene que ser escanciado antes de ser bebido. Sin el espacio necesario para escanciar, el restaurante nos dio una maquina súper chulo que aérea la sidra. ¡Solo en Asturias!

The cider machine

La maquina de sidra

The cachopo was indeed huge

El cachopo enorme

Los tres logramos comer el cachopo entero (las patatas no, solo somos humanos), y hasta decidimos tomar un dulce y una chupeta del licor local. Pronto me encontré con prisa sin embargo, así que tuvimos que pagar la cuenta y irnos a la estación, donde logré encontrar mi tren tras un poco de confusión.

Walking above the train station

Sobre la estación

Decir chao es horrible siempre, pero sintió un poco más fácil esta vez, ahora que vivo en el mismo país que Kevin y el resto de los tíos a los que conocí en Leeds. Como prometí en Gijón, y como pensaba la primera vez que visité Oviedo en julio, ¡seguro que voy a volver muy muy pronto!

No te pierdas la próxima actualización de mi blog, en la que reuniré unas cosas más que he olvidado por estar tan ocupado, incluyendo un nuevo móvil y más tonterías de nuestra oficina de diseño…


11

Nov

2017

Amber en Madrid

11th noviembre 2017

Como ya mencioné, mi amiga Amber compró vuelos y un hostal para pasar casi una semana por aquí, así que el jueves por la tarde salí del trabajo y fui para recogerla del aeropuerto. Era fantástico verla de nuevo, pero dado que estábamos muy cansados, compartimos un litro de sangría y nos fuimos a casa a las 12.

El viernes, y tras una mañana de explorar el oeste de la cuidad incluyendo el Templo de Debod, Amber vino a la oficina para saludar a todos otra vez (el año pasado visitó von Jess mientras yo trabajé en practicas). Una vez más tomamos un aperitivo, y por fin logré cumplir mi promesa de hacer unos sandwiches de coronation chicken, una receta tradicional británica que es parecida al pollo al curry.

Salimos del trabajo a las 3 los viernes, así que desde allá bajamos al lago para relajar con un helado. Mientras dando un paseo por el lago tomamos otro camino que yo no había explorado antes, y nos encontramos frente un viaducto antiguo. Desde allá volvimos al centro para tomar unas cañas en Malasaña y Lavapiés.

A viaduct in Casa de Campo

El viaducto en Casa de Campo

Us two in a bar in Lavapiés

Un bar en Lavapiés

Exploring the city

Precisó de sus gafas de sol hasta durante la noche

El sábado por la mañana nos reunimos en el sur de la cuidad, en el centro cultural del Matadero. Exploramos una exposición fotográfica un rato, desayunamos unos pinchos, pastelitos y café, y entonces fuimos a explorar una exhibición al aire libre de diseño español y latinoamericano.

The architecture of the Matadero

La arquitectura del Matadero

Amber getting into brand design

Amber descubre el diseño de marcas

Grimy

Mugriento

Después de eso cruzamos el río y echamos un vistazo al nuevo centro comercial de Madrid Río 2, antes de regresar al norte para comer pizza y disfrutar de las vistas de Gran Vía.

Crossing the river

Cruzando el río

Looking down Gran Vía

Mirando por Gran Vía

Cuando nos volvimos cansados, fuimos a casa para echar una siesta antes de volver a reunirnos en el centro y ir al barrio de La Latina, donde quedamos en la calla famosa de Cava Baja. Empezamos a tomar unos gintonics en uno de los bares numerosos, y comimos unas tostadas antes de coger el metro a Chueca para continuar la noche allá.

The contrasting colours of my local Metro stop

Los colores de Príncipe Pío

A car sits abandoned at night

Un coche abandonado

 

El día siguiente no teníamos mucha prisa, pero eventualmente nos reunimos para caminar despacio por la cuidad y tapear un poco como lo usual. Decidimos echar una visita espontánea al Círculo de Bellas Artes, un edificio que ofrece vistas impresionantes de toda la cuidad.

Bruschetta style toasts in La Latina

Tostas en La Latina

A view over the city's east

Una vista al este

The sun begins to set

Se pone el sol

Monday came around too fast and it was our last proper evening together, so after work we met up and went once again to chill out in the city. We had traditional Madrid food at an old-school bar in the centre, where I chowed down on a delicious plate of huevos rotos – which seems to be becoming my favourite right now.

El lunes vino demasiado rápido y fue nuestra última noche juntos, así que después del trabajo nos reunimos de nuevo para vagar por la cuidad. Disfrutamos de unos platos tradicionales de Madrid en un bar del centro, y entonces fuimos a tomar unos vasos más de tinto de verano. No podía quedarme demasiado tarde por tener que trabajar el martes por la mañana, pero en fin logramos vernos una vez más para comer. Allí nos hicimos adiós, porque Amber fue al aeropuerto esa noche para coger su vuelo a Inglaterra antes de mi salida del trabajo.

¡Que buena pinta!

¡Que buena pinta!

A light in a bar in Malasaña

Una bombilla chula en Malsaña

Era un placer tener a Amber en la cuidad conmigo, y ahora solo espero que disfrute de su estancia aquí tanto como yo. Usualmente yo estaría un poco triste cuando un amigo se va, pero el finde que viene voy a visitar a mi amigo Kevin en la cuidad preciosa de Oviedo otra vez. También estaré en Inglaterra para una semana durante la navidad, y será genial. ¡La navidad llegará pronto!


5

Nov

2017

Es Hocus Pocus

5th noviembre 2017

Tras celebrar lo de Luna de Octubre hace una semana, ahora digo adiós a mi primer mes de trabajar en Madrid. Para celebrar el Halloween, fuimos al piso de una amiga para ver la película clásica “Hocus Pocus”, pero no me disfracé porque durante Luna de Octubre un mosquito me picó en el rostro tres veces, así que decidí que parecía suficientemente aterrador con los granos rojos en mis mejillas.

Mi amiga Megan elaboró un pan de calabaza fresco, y era riquísimo – ¡nunca lo había probado antes! Cuando terminó el filme estábamos muy cansados así que decidimos no salir, pero he pasado la semana pasada haciendo muchas cosas más.

Después del trabajo un día fui a ver a Randy, y exploramos un nuevo centro comercial que se llama Madrid Río 2, y se sitúa cerca de su casa en el sur de la cuidad. Era genial verlo de nuevo, y las vistas de la terraza de restaurantes eran buenísimas, mirando sobre la arquitectura del Matadero.

Looking over the Matadero

Una vista sobre el Matadero

El día siguiente tuve que echar una visita al sur de la cuidad, porque había pedido una cita en Apple para echar un vistazo a mi iPad, el cual decidió dejar de funcionar completamente hace unas semanas – ni podía hacer que mi ordenador lo reconozca. No esperaba más que ser dicho que tendría que comprar uno nuevo, pero resultó que había comprado seguro de Apple cuando compré el iPad hace menos de dos años, así que me quedó un mes de protección. Seguro que soy el hombre con la más suerte del mundo – desde entonces lo han reemplazado sin cobrarme. ¡Olé!

Mientras en el centro comercial y con un nuevo iPad en la mano, fui a relajar un rato al lado del lago que se rodea por restaurantes. Pasé una hora en bañarme en el ambiente y dibujar en el iPad, así que durante una hora me sentía en vacaciones, tomándome el sol cerca del agua.

Relaxing by the little lake

Un rato por el lago

Mientras hablo de los lagos, este finde decidí relajar un poco más así que visité el parque enorme de Casa de Campo para sentarme por la orilla del lago allá. Hizo sol pero también frío cuando salí de mi piso, pero pronto se hizo más caliente y tuve que esconderme en la sombra donde pasaba unas horas en leer un libro. Hace tiempo que paso un rato en leer por placer, así que estoy seguro que iré cogiendo más libros ya que no estoy obligado leerlos para ningunos estudios. ¿Quien habría pensado que trabajar parecería más la libertad que estudiar? Loco…

Wandering through Casa de Campo

En Casa de Campo

Después de poco tenía hambre, así que cogí el metro hacía el centro y decidí ir a uno de mis sitios favoritos en Malasaña, donde pedí un menú de brunch y disfruté de un surtido de platos incluyendo croissants, panes, salsas, tortilla a la bechamel, café y zumos frescos. ¡Era riquísimo!

Being watched in Malasaña

Me miran en Malasaña

Wandering through the café

En la cafeteria

El sábado decidí explorar la zona en que vivo un poco más, una decisión provocado por morir de ganas de tomar unos huevos rotos y una falta de motivación para cocinar algo yo mismo. Realicé una búsqueda rápida en Google para encontrar un sitio local y me recomendó un bar muy cerca, así que fui a cenar algo y tomar una caña.

Bueno, cinco horas después y todavía estaba allí, porque en el bar me puse a hablar con una tía local llamada Eva que me invitó tomar unas cervezas más con su hermano y su novia. ¡En fin quedamos en la terraza contando historias y compartiendo experiencias hasta las horas pequeñas de la mañana! Me disfrutaba muchísimo y era genial conocer a todos.

A time-lapse I made from my window

Una time-lapse de mi ventana

En el trabajo todo es muy divertido como lo de siempre, con el progreso rápido de los proyectos y muchos diseños nuevos por hacer. Tuve que echar otra visita al banco porque me había olvidado la contraseña de mi nueva tarjeta (ups), pero ahora me alegre compartir que por fin tengo una cuenta española y me han pagado por la primera vez – me siento muy adulto ahora.

The walk to the bank is pretty nice

El camino al banco es bien bonito

En la oficina también recibí una sorpresa cuando un sobre misterioso apareció en mi escritorio, pero instantáneamente me dio cuenta de que la caligrafía era la de mi madre. Dentro había colocado una nota y una bolsa de 10 bolsitas de té descafeinado junto con una moneda de 10€. Todo eso me va a ayudar mucho, ¡especialmente dado que mi amiga Amber está aquí en la cuidad visitándome!

En casa conocí a mi nueva compañera de piso, Giorgia, una italiana que ha pasado unos años en Chile así que habla español perfectamente. Inicialmente fui a explorar nuestro barrio con nuestro casero Abdel, pero después tenia que visitar la cuidad para comprar unas cosas, así que Giorgia y yo pasamos unas horas andando por el centro. Es su primera vez aquí en la cuidad, así que le dije que vamos a explorar mucho más.

I had a traditional squid sandwich

Un bocadillo y una caña

Me and Giorgia in Plaza Mayor

En Plaza Mayor

Volveré pronto a actualizaros con todas las tontería que Amber y yo habremos hecho durante estos días mientras me visita aquí en la cuidad. Ojalá que el sol siga brillando, pero pase lo que pase vamos a aprovechar al máximo de su estancia en Madrid. Hasta entonces, y en referencia al título de este post, tenéis que ver este vídeo del ícono Bette Midler cantando la canción principal del filme clásico de Halloween llamado Hocus Pocus. No te quedarás decepcionado…

 


27

Oct

2017

Luna de Octubre

27th octubre 2017

Entre una semana tan loca como siempre, no logré publicar este post antes del miércoles, pero no pasa nada porque en fin aquí está. Como mencioné en la entrada pasada en la que echaba un vistazo a la semana pasada, el sábado por la noche salí con un par de amigas para explorar las festividades llamadas Luna de Octubre. Este evento reunió una colección de obras nocturnas, todas las que utilizaron luz para crear efectos variados – ¡y como podéis imaginar me quedaba súper feliz debido a las luces que se habían instalado en la cuidad!

La primera obra estaba situada en una de las fuentes famosas madrileñas, la que se había apagado, iluminado y llenado con botellas plásticos vacíos. Esto hizo una declaración muy fuerte, y estaba feliz al oír una madre explicando el significado de la obra a su hijo. ¡Quizá que haya esperanza para el futuro!

Plenty of bottles

Muchas botellas

Seguimos andando por el Paseo Del Prado, el que había cortado completamente, y nos encontramos en una instalación de video-mapping en la fechada del Museo Del Prado. El video-mapping era fantástico, pero el diseño también era 3D, así que nos pusimos las gafas y disfrutamos del espectáculo. Por supuesto no puedo mostraros los efectos 3D, pero la foto que logré sacar en mi móvil te muestra como fue…

The facade of the Prado begins to warp

La fachada del Prado empieza a torcer

Después de dar nuestras gafas 3D a otro grupo de espectadores, entonces caminamos más por la calle y encontramos otra obra que molaba. Esta consistió de una reticula de figuras iluminadas en poses variados, las que destellaron en secuencia con música para crear la ilusión de danzas o escenas de películas famosas.

The light up stick men

The light up stick men

Caminando más alla pasamos por unos pirámides gigantes de luz, antes de ir a la Puerta de Alcalá. Allá habían instalado tres pantallas enormes en cada arco, las que mostraron todo tipo de vídeo sicodélico.

Big wobbly pyramids

Gran piramides

Screens in the Puerta de Alcalá

Las pantallas en la Puerta de Alcalá

Desde ahí nos encontramos al lado de la obra final y mi favorita de todo por su ridiculez. Era una hormigonera cubierta por espejos, creando una bola de disco gigante. Se acompañó por una mezcla de música de danza, y pasábamos un rato en bailar en plena calle. Me encantaba.

The cement disco

El disco de la hormigonera

Party time

Fiesta


22

Oct

2017

Pan abandonado y más tonterías

22nd octubre 2017

Hoy es domingo y mi tercer semana en Madrid se ha finalizado, así que es mi hora de llegar y actualizaros sobre las tonterías más recientes que han sucedido durante la semana. Naturalmente empezamos en la oficina, donde nos estábamos disfrutando con una herramienta usada por niños japoneses mientras aprenden a escribir las formas complicadas de los alfabetos japoneses.

Japanese letters and an elephant

Letras japonesas y un elefante

Mi mascota pequeña “The Beefeater” me defiende en la oficina mientras trabajamos en nuestros proyectos. Lo traje conmigo porque mi amiga Amber me lo regaló cuando nos reunimos antes de mi salida. Hablando de ella, llegará aquí en Madrid en menos de dos semanas, así que estoy ocupado en trabajar en la quinta versión de la guía de la cuidad que creé cuando estaba aquí durante el año pasado.

Keeping things in check

Defendiendo mi escritorio

Los tíos de la oficina también me regalaron algo, ¡mis propias tarjetas de visita! Estoy muy contento con ellas porque soy muy fan del azul oscuro y todos los diseñadores del mundo no pueden resistirse un poco de stamping…

I feel like an adult now

Ya me siento adulto

Después del trabajo el miércoles fui a visitar el nuevo piso de mi amiga Heidi, y traje conmigo los ingredientes y unos moldes para hacer un pastel (traje los moldes conmigo al mudarme a España… una cosa de lujo) y intentamos hacer una receta británica tradicional. Digo que intentamos porque no teníamos ni un batidor, ni una balanza ni un bol en que mezclar todo – tuve que medir todo a ojo y mezclarlo con un tenedor en una cacerola hasta que se vio más o menos bien…

Making cake, or trying to

Elaborando pastel, o intentando

Una vez la mezcla estuvo hecha era el momento en que meterla en el horno, al mismo momento en el que nos damos cuenta de que no podíamos ver los números en el botón que controla la temperatura – ¡genial! Estimando que estaba cerca de 180°, eventualmente metimos los moldes en el horno y esperábamos. Todo estaba yendo bien hasta que me di cuenta de que los ajustes del horno no fueron correctos y los tuvimos que cambiar, así que todo el aire escapó del horno y el pastel se derritió espectacularmente.

Lo cocinamos de todas formas y eventualmente tuvimos algo parecido a un pastel. Lo partimos y probamos un poco y en fin supo bien, solo un poco demasiado dulce para mi gusto. Ojalá que la próxima vez todo vaya mejor…

No era una tarde malgastada sin embargo, porque tomamos un rato para ponernos al día sobre un vaso de vino mientras admirando las buenas vistas de su terraza.

Looking into the Writer's Quarter

Mirando de la terraza

El próximo día estaba trabajando de nuevo, pero el jueves tomamos un rato para despedir a una compañera que celebró su último día, y nunca me voy a quejar cuando tengo un gin tonic en mi escritorio…

More gin

Más gin

A good view over Príncipe Pío

Una vista sobre Príncipe Pío

Friday afternoon means aperitivos

Los viernes por la tarde son para tomar aperitivos

Ya es el finde de nuevo, y ayer me reuní con Heidi y Loredana para tapear un poco en Lavapiés antes de ir al evento “Luna de Octubre“, un festival de instalaciones iluminadas nocturnas que sucede en la cuidad anualmente. Tengo muchas fotos que compartir pero las subiré más tarde en la semana cuando tengo un poco más tiempo para organizarlas.

 

Autumn arrives in the city

Llega el otoño

A pink sky

Un cielo rosa

Hoy acabo de volver del Apple Store donde me estaba preocupado por mi iPad que no responde, y los tíos allá confirmaron que sí es completamente muerto. Estupendo. Lo bueno es que me han dicho que cuando lo compré también compré el seguro así que estoy muy aliviado que van a reemplazarlo sin cobrarme. ¡Menos mal!

Mientras espero un nuevo iPad, he tenido que hacer dibujitos con bolígrafos y papel (o sea, tecnología antigua,) y tras dibujar un poco de tipografía la semana pasada, pensaba que intentaría dibujar en otro estilo este finde. Puede que estos dibujos llenen la sección negra de mi cuaderno – tal vez los subiré un día aquí en mi web como un proyecto pequeño personal…

Twisty like Blackpool Rock

Tipografía torcida

Compartiré el progreso en este dibujo cuando lo termino – desde sacar la foto he añadido unas ilustraciones azules de “Blackpool Rock“. Por los que no saben, “Blackpool Rock” viene de una cuidad costal en el norte de Inglaterra la que visitaba mucho durante mi niñez. Es un caramelo duro que se tuerce para darlo un efecto espiral, el que inspiró las lineas torcidas de la tipografía.

Mientras pongo fin a esta entrada es posible que te estes preguntando por qué la llamé “pan abandonado y más tonterías”, y ahora os cuento todo. El domingo pasado y tras escribir la entrada anterior del blog fui para dar un paseo en mi barrio, y descubrí un pan encima de un poste en una calle tranquila. Dado que soy muy fan de pan, y la calidad buena del pan aquí en España, estaba angustiado al descubrir que había sido dejado olvidado y abandonado. Os dejo una foto de dicho pan – no bromeo cuando digo que he pasado la semana entera en pensar del pan malgastado…

Alone and forgotten

Solito y olvidado


15

Oct

2017

Pereza dominguera y locura semanal

15th octubre 2017

Este fin de semana señala el fin de mi segunda semana trabajando aquí en Madrid, y estoy aprovechando al máximo mi tiempo libre por explorar la cuidad y ver lo que puedo ver. El domingo pasado Heidi y yo fuimos al centro para tomar un café, y traje un libro para dibujar unas tonterías mientras ella leyó unas cosas para su máster. Aquí está un boceto inicial de un dibujo tipográfico que logré hacer en treinta minutos…

Coffee and typography

Café y tipografía

Para vaguear más decidimos ir a una exhibición de los arquitectos famosos Norman Foster, así que fuimos a la Fundación Telefonica para echar un vistazo a “Futuros Comunes”. La exhibición se dedica a explorar los edificios y diseños famosos realizados por Foster + Partners, pero lo que me moló más era un modelo a escala del nuevo campus de Apple, Apple Park.

Apple Park

Apple Park

Desafortunadamente Heidi tuvo que irse, así que yo no podía pasar tanto tiempo en explorar la exhibición, pero voy a volver cuando pueda para sacar más fotos y contaros más.

Más tarde me encontré en el Matadero, visitando el centro de diseño en que había una serie de carteles diseñados acerca del tema “Madrid: La Cuidad Ligera”. Esta frase está abierta a la interpretación así que vi diseños con cada tipo de concepto, pero mi favorito era un cartel que dijo: “mi cuidad es ligera cuando saltamos todos al mismo tiempo”. Excelente.

A reminder of how to move around the Matadero

Un recordatorio de como moverse por el Matadero

Los domingos siempre llegan a ser lunes, pero no me importaba porque estaba deseando volver a los proyectos del trabajo de nuevo. Allá mi escritorio se está volviendo loco con la cantidad de los post-it que he puesto en mi pantalla, pienso que debería formar un mejor sistema para agrupar todo esto nuevo vocabulario. ¡Me siento en los clases de español del colegio de nuevo!

Another day, another word

Otro día, otra palabra

En el estudio tuvimos un par de días muy ocupados, así que el martes por la tarde realicé un poco de cocinar terapéutico después del trabajo, y creé un montón de torrijas para todos los tíos de la oficina.

Cooking away

Cocinando

Walking to work

De camino al trabajo

Con el día de la hispanidad el jueves, fuimos para tomar unos gin-tonics el miércoles por la tarde tras trabajar. Fuimos a un restaurante local que dispone de una terraza con una “playa”, y tomamos y charlamos durante muchas horas sobre la arena.

Heading to the "beach"

¡A la playa!

Gin and tonic all round

¡Salud!

Watching the sun go down

Mirando la puesta del sol

Haberme quedado en la cuidad hasta las horas pequeñas del jueves, cantando karaoke y tal, el jueves por el día se pasó relajando en la cama y haciendo unas tareas en mi piso. El viernes tuve más energía, así que fui a Retiro por la tarde para ver la puesta del sol sobre el lago – muy bonito.

The sun sets over Madrid

El sol sobre Madrid

Este fin de semana ha sido un poco menos ocupado que el último, pero yo sí logré salir ayer con un amigo para comernos hamburguesas en un sitio que he querido visitar desde mi primera visita a la cuidad – Goiko Grill. Pedí una con queso Monterrey Jack, setas, bacon, mayonesa ahumada y lechuga. La ración fue enorme y la hamburguesa fue riquísima – ¡volveré pronto por cierto!

Burger heaven

Un cielo de hamburguesas

Primeramente mi amiga Amber me viene a visitar en tres semanitas apenas, y va a pasar cinco días aquí relajándose en la cuidad. Será genial tenerla aquí de nuevo después de su última visita durante el año pasado, y tengo muchísimas ganas de hacer lo usual – es decir, sentarnos con un tinto de verano y charlar hasta que cierren el bar.

 

En segundo lugar, ¡acabo de comprar billetes para ir a Asturias a visitar a mi amigo Kevin en la cuidad bonita de Oviedo! Kevin y yo nos conocimos mientras él estaba estudiando en Inglaterra, y la última vez que fui a Oviedo hace apenas dos meses me disfrutaba muchísimo. Sólo me voy a quedar allá para dos días, ¡pero seguro que parecerá unas vacaciones de dos semanas con los planes que Kevin está preparando!


7

Oct

2017

La primera semana en Erretres

7th octubre 2017

Como imagináis esta semana ha sido una de las más locas de mi vida entera, dado que el lunes fui por el metro para reunirme con los tíos de Erretres y comenzar mi primera semana trabajando allá. ¡Que locura!

Off to work on my first day

De camino al trabajo

Volver a la oficina era como volver a casa, y después de muchos abrazos presenté un regalo que había traído – scones con mermelada y mantequilla. Se comían muy pronto, pero estaba triste que no podía traer una crema especial llamada clotted cream que se come en Inglaterra.

Pronto estábamos en la reunion de planning que hay cada lunes y me asignaron mi primer proyecto. Entre diseñar en este proyecto sin embargo, habían otras cosas que hacer que forman parte de las ceremonias de integración, incluyendo hacer un video para el anuncio en Instagram.

Como siempre no puedo hablar del trabajo que está en curso detrás de las puertas metales, pero estoy disfrutando mucho de trabajar en gran proyectos con un equipo de cracks. Hasta estoy disfrutando del reto de encontrar el balance como un adulto, y he estado yendo de compras en Mercadona para comprar mis latas de tomate a 63¢. Tengo que ser muy cutre, sí.

Back in the office

En la oficina

Fuera del trabajo he estado disfrutando del sol antes de que nos abandona con la llegada de otoño en augusto, incluyendo dando paseo por el centre que esta situada a solo cinco minutos en pie del trabajo. Me encanta poder salir de la oficina y pasar por el palacio real y los jardines después de tan solo unos minutos – ¡y luego continuar para tomar un café y broncearme en el parque!

Wandering around the city

Andando por la cuidad

Passing the royal gardens

Los jardines de Sabatini

Como imagináis el shock de cambiar de las horas casuales a un trabajo de tiempo completo ha hecho que yo quedo muy cansado durante las noches entre semana, pero hoy es sábado así que había hecho planes para aprovechar al máximo el día libre. Anoche no me apeteció cocinar, así que el dueño de mi piso me mostró un sitio local en que cenar, y cené con gusto un plato rico de canelones con marisco – ¡algo que nunca había probado antes!

How I've missed good food

He echado de menos la buena comida española

El hoy era otro día muy ocupado sin embargo, porque yo y mi compañera de piso Heidi habíamos organizado salir para hacer muchas cosas en la cuidad. Empezamos en el Parque del Retiro, donde había una exposición de perros y gatos a los que les falta un hogar. Fuimos a verlos y me alegría ver que muchos de los mascotas ya se habían adoptados, ¡y también estaba feliz que habían tantos perros! Adoro los perros.

Changing leaves in Retiro

Las hojas están cambiando

A very beautiful cat

Un gato bien bonito

Una vez habíamos acariciado a todos los perros, fuimos al lago para hacer una pausa y comer mientras mirando sobre el agua, y charlábamos mucho mientras yo logré manchar mis nuevos pantalones blancos con el maíz dulce que se estaba cayendo de mi bocadillo. Que buena idea era vestirme así…

Lunch with a view

La buena comida y una buena vista

Me gustaba muchísimo como se puede ver que las temporadas están cambiando aquí, unos de los arboles siguen siendo un verde exuberante, mientras otros se han hecho una naranja vivida. También se nota que la temperatura está bajando poco a poco, hoy me desperté con pies fríos. Tal vez debería cubrirme en una manta en fin… que locura.

Changing trains

Cercanías

Una vez logramos salir del parque echamos una visita rápida a Dealz (una tienda británica) y nos compramos unos teacakes (un dulce que se toma con el té). Heidi compró una barra de chocolate Cadbury, y disfrutamos mucho de eso mientras continuábamos explorando, en fin llegando al centro y el palacio real.

Us two in the palace gardens

En los jardines

Entonces visitamos uno de mis favoritos sitios en la cuidad, un bar mexicano que yo creo es el que sirve los mejores tacos de la cuidad entera – lo había mencionado a Heidi y decidimos echarle una visita. La comida era tan riquísima como recordaba, y decidí tomar una margarita de manzana verde. ¡No sabía que otros sabores de la bebida existiesen!

Chilling in the bar

En el bar

Tras eso Heidi tuvo que ir para firmar un contracto para un nuevo piso, pero fuimos parado por un desfile barroco que estaba pasando por la cuidad. No logré encontrar un buen sitio para sacar fotos pero sí logré sacar una foto de las disfraces extravagantes…

I want one of those hats

Quiero uno de esos sombreros

Mañana será un día más tranquilo, ya que solo tengo que lavar la ropa y hacer unas pequeñas tareas más, y luego probablemente voy a ir al parque local para hacer unos dibujos y ver la puesta del sol sobre el este de la cuidad. Volveré pronto con más fotos y para contaros si moló, pero estoy super agotado así que me voy a descansar…


1

Oct

2017

Me mudo a Madrid

1st octubre 2017

Me estoy sentado en cama mientras escribo esta entrada 18 meses después de escribir otra entrada en mi blog inglés llamada “Moving To Madrid“. La última vez acabé de mudarme a la cuidad para trabajar en practicas en Erretres, ¡pero esta vez estoy esperando empezar mi trabajo de tiempo complete mañana por la mañana!

Es probable que ya supas las noticias por causa de mi última entrada, pero he aceptado un puesto para trabajar aquí de forma permanente, así que ayer me fui de Inglaterra para empezar una nueva vida aquí en la gran cuidad. La mudanza empezó hace unos días más sin embargo, porque tenia que visitar mis amigos en Leeds y Burnley…

A farewell to the Leeds gang

Mis amigos en Leeds

Como puedes ver en la foto, empecé el proceso en quedarme en Leeds durante unos días, visitando a todos los amigos que podía incluyendo un grupo de diseñadores. Nos agrupamos en uno de nuestros bares favoritos, y disfruté de una gran noche poniéndome al día con mis amigos con una copa de limonada en la mano – no tomaba sidra por causa de los dolor de cabeza.

Strike a pose

Strike a pose – vogue.

Tras abrazarles a todos mis amigos era hora de volver a Burnley para mi último día trabajando en Burnley Youth Theatre, un teatro juvenil en el que trabajo desde hace seis años. Lo que no esperaba era un buffet enorme, una sorpresa con un tema español, música española ¡y un montón de comida!

A Spanish themed buffet

Un buffet “español”

Después de comer un montón de chorizo, jamón, aceitunas y hasta un plato de churros calientes, el equipo se reunió y era hora de hacer un discurso – algo que odio hacer, pero intenté. Después habían más abrazos, y luego era el miércoles y todavía no había puesto nada en mi maleta, pero mi madre me despertó temprano porque había dicho que iría a la habitación universitaria de mi hermana y que la haría más acogedor por instalar las luces que tenía en mi habitación – ¡mejor que estar escondidos en el ático!

Ellie's new room

La nueva habitación de Ellie

El jueves estaba en Burnley de nuevo, y salí para tomar un café con una amiga, y luego fui para que me corten el cabello, y luego comí con mi amiga Amber en un restaurante italiano local. Desafortunadamente olvidamos sacar una foto, pero afortunadamente tenemos un foto de una reunión en un pub de la semana anterior.

Gin and tonics all round

Gintonics para todos

Ese jueves por la tarde todavía hice nada de empacar mi maleta, pero sí logré hacer unas pilas de ropa para poner en la maleta el día siguiente. El viernes era mi último día en Inglaterra, pero mi madre insistió que yo fuese con ella para recoger a mi hermana de su universidad en Sheffield otra vez. ¡Ya conozco bien el camino a la cuidad!

Eventualmente recogimos a Ellie y volvimos a Burnley para nuestra última cena familiar, pero al volver negué de empacar algo de nuevo porque quería echar una siesta para intentar a mejorar mi resfriado. Una vez me había despertado entraba en pánico y me dio prisa en empacar todo con tan solo 30kg de franquicia de equipaje – ¡casi nada!

A las 2:30am tuve que despertarme para ir al aeropuerto, pero no dormí durante la noche por la emoción. Dije adiós a mi hermana, mis padres y mi habitación, pero no recuerdo mucho del vuelo – me ponía unos nuevos auriculares que compré en el aeropuerto y echaba unas siestas durante el viaje. Pronto me encontraba en Madrid y en mi nuevo piso, donde conocí a mi compañera de piso y me invitó a salir para tapear con su amiga, ¡una oferta que no pude rechazar!

A delicious array of food

Tapas y tinto de verano

Después de una gran noche de charlar, cenar y tomar, volvimos a nuestro piso relativamente temprano porque yo tenía (y todavía tengo) un resfrío. Sin embargo echamos una visita a Plaza Mayor, donde hay una instalación de césped en que se estaba sentado toda la gente, ¡disfrutándose del ambiente!

Grass in Plaza Mayor?

¿Césped en la plaza?

Hoy es domingo y he disfrutado de un día relativamente tranquilo, solo fui de compras a Lush y IKEA para comprar unas cosas esenciales. Como mencioné antes, ya estoy en la cama tras haber visto la puesta del sol desde mi ventana.

An evening over the east of Madrid

Una noche madrileña

A las 9am mañana iré a la oficina de Erretres para empezar mi nuevo trabajo, y no te dudes que voy a volver a escribir otra entrada de blog el fin de semana que viene para contaros todo lo que pasa esta semana. Hasta entonces…